Cuestión de suerte
A veces una se pregunta por qué ? Por qué siempre lo mismo. Y la historia se repite.
Esos días en que caminas entre el tránsito y nadie te impide el paso, cruzas las calles y no tienes que esperar que den luz verde...todo se allana....vas como en una cinta, donde todo se coordina armoniosamente. Ríes por todo lo que ves, nada te molesta y hasta con desparpajo te sientas en el banco de una plaza y comes un helado o te sacas los zapatos, o robas una flor de un jardín del barrio, donde nadie te conoce !!!
Y así como ocurre ésto, otros son todo lo contrario. Sales con pocas ganas, con tanta mala suerte que pierdes el colectivo por diez pasos. No es tan grave, pero empiezas a incomodarte por la media hora que tarda el que le sigue. Bueno, quién me ha mandado a mudarme a kilómetros de la civilización. Cuando subes al micro, consigues tu asiento, pasan a tu lado treinta niños que atropellan y te escupen cáscaras de semillitas en los pies. Te pegan el chicle en el abrigo, te pisan cuando tratas de bajar...cuando no, es el pasamanos fabricado para gente alt
a, y quedas con los hombros descolocados a pesar de lanzarte hacia la puerta de salida en puntas de pie.
Nada se compara con llegar hasta el cajero del Banco....único en 8 Km a la redonda, y te da el dinero, pero no el ticket. Bueno, pones el monto...no puede entregar esa cantidad. "Inténtelo con una cifra menor" !!!!!!
Entras al sector de las ventanillas.Y ya no eres la señora amable y dulce que salió de su casa con una sonrisa acordándose de su último chat . ....te has transformado en una insoportable obsesiva que piensa sólo :" yo quiero mi dinero".
Saco número, previendo una entrevista con el Gerente en el caso de que por caja no me lo den. Lo guardo, consulto, explico, y me autorizan a hacer la cola que corresponde . Son cuatro cajas. Horario de atención al público. Sólo funciona una. La de los clientes, cerrada.
¡¡¡Vamos , que ésto se pone caliente!!. Me tenso. Lo siento en mi postura. Ni que fuera a correr una carrera de obstáculos. Mis anteojos bifocales en la mano y mi documento. Sin cartera ni billetera.Ya ni veo. Todo lo tiene mi hija que me acompaña paciente...En un rato dice : - Ma cambiá la cara.
Le pido que saque otro número. Saca el 88.... nuestro número!!!.--¡¡¡Cuando salimos le jugamos !!!, comento inquieta.
Felizmente cobro, guardo el dinero en el bolsillo del abrigo y salimos camino a la aventura.
Ya en la la casa de quiniela : -- Don Luna , 88 a la cabeza a la que juegue primero en Provincia.
Cuando juego, como no lo hago seguido me arriesgo en la de Nación , Montevideo, etc, también juego a los premios. Hoy el día no daba para esas locuras. Sólo nueve, nueve pesos....nueve pesitos !!!! al 88 en la Provincia, vespertina.
Unos cincuenta pesos afloraban entre los billetes pero pensé : No, ya está.
El 88 salió esa noche en la Nación a la cabeza.
Silvia.

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