martes, 20 de mayo de 2014

Tomada de su mano





Feliz, mimada, cuidada,era la primera nieta. 
Mi abuelo Antonio , el que también me malcrió. Si malcriar en aquella época era darme dinero todos los días cuando llegaba del trabajo.
Dura faena la del abuelo viajar todos los días hasta el puerto de Buenos Aires.Yo veía a la perrita blanca que inquieta se quedaba cerca de la puerta de entrada....era señal de que Don Antonio ya estaba por la esquina de casa....regresaba cansado, pero lo primero era dejar sobre la mesa, la parte que me tocaba. -Toma Silviña , me decía y entre sonrisas, dejaba al borde donde yo las alcanzara unas monedas , los billetes en mano.
Yo corría a mi alcancía de la Cooperativa del Hogar Obrero y alegre guardaba lo que fuera, para mí unas monedas eran valiosas, los billetes de papel una fortuna. Más emocionante era ver, cada fin de mes, como la empleada anotaba en mi libreta de ahorros el monto.Simpática, contaba y con la lapicera cargada en un tintero de tinta negra, trazaba esos garabatos para mí ,  que eran mi capital .Todavía tengo ese documento cuidadosamente guardado.
Y así pasaban los días de mi infancia escuchando sus historias. Era muy pequeña, pero algunas recuerdo.
Me dejó el ejemplo de su indomable voluntad y de su humor permanentes. De sus valores inquebrantables. 
-Home...cuando algo era obvio . -Calla , cuando lo interrumpía.Y la risa infaltable cada día. Sus mates de la mañana. Sus filloas con miel ,sus toscanos , su boina negra y a veces sus largos silencios.

2 comentarios:

  1. Me gusta mucho el relato en si..!! Los recuerdos que nos dejan los abuelos,,,son imborrables ,,siempre..siempre nos acompañan !!!! Bentos abuel@s !!!

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